miércoles, 18 de diciembre de 2019

ALIMENTACION Y PREVENCIÓN DEL CÁNCER

Aquí os traigo un cuestionario que trata sobre vuestra la alimentación y la influencia que tiene sobre el cáncer.

viernes, 13 de diciembre de 2019

ALIMENTACIÓN Y CÁNCER DE MAMA


El cáncer de mama es el tipo de cáncer más frecuente entre las mujeres de todo el mundo y sigue siendo una de las principales causas de mortalidad femenina. Por ello, es importante considerar la prevención mediante la modificación de los estilos de vida relacionados con la dieta. 
España es un país con gran variabilidad en la dieta y baja suplementación, excelente para identificar patrones dietéticos y valorar su relación con el cáncer de mama.


Los principales patrones de dieta que caracterizan los hábitos alimenticios de las mujeres, aplicando un análisis de componentes principales a los grupos de alimentos que representan los patrones de dieta. Se conservaron sólo aquellos patrones que, teniendo sentido epidemiológico, contribuían de forma notable a explicar la variabilidad del consumo de alimentos. 
Se determinan 3 patrones de dieta que explicaron la variabilidad total en el consumo de los grupos de alimentos: 
- El patrón “Occidental” caracterizado por un elevado consumo de productos lácteos altos en grasa, carnes procesadas, granos refinados, dulces, bebidas azucaradas y comida rápida y por un reducido consumo de productos lácteos bajos en grasa y granos integrales.
- El patrón “Prudente” que incluye un elevado consumo de productos lácteos bajos en grasa, verduras, frutas, cereales integrales y zumos.
- El patrón “Mediterráneo” determinado por un consumo elevado de pescado, verduras, legumbres, patatas cocidas, fruta,aceitunas y otros aceites vegetales y por una baja ingesta de zumos.








La evaluación de la asociación entre el grado de adherencia a los patrones de dieta identificados y el riesgo de cáncer de mama, mostró un riesgo de cáncer de mama un 46% superior en las mujeres con mayor adherencia al patrón Occidental en comparación con aquellas que presentaron la menor adherencia. Por el contrario, las mujeres que presentaron la puntuaciones más altas para el patrón Mediterráneo comparadas con aquellas que mostraron la menor adherencia, presentaron un riesgo menor de sufrir esta enfermedad. El patrón Prudente no se asoció al riesgo de cáncer de mama.




Sin embargo observamos cómo el patrón Prudente y patrón Mediterráneo tienen similitudes, pero también diferencias notables que podrían implicar diferencias en su asociación con el riesgo de cáncer de mama. 
El primero se caracteriza por un consumo de alimentos bajos en calorías y grasas mientras que el segundo incluye entre sus alimentos habituales, pescado, legumbres y aceites vegetales. En nuestro caso, una alta adherencia al patrón Prudente no se asoció con el riesgo de cáncer de mama. Sin embargo el patrón Mediterráneo si mostró un claro efecto protector, lo que indica un efecto preventivo de la dieta mediterránea en el riesgo de cáncer de mama.
Dado que la dieta es un factor de riesgo modificable, la identificación de hábitos alimenticios saludables y perjudiciales, así como la caracterización de la población más susceptible de adoptarlos, es esencial para el diseño de políticas de prevención de cáncer de mama. 


Por un lado, mientras que el potencial efecto nocivo de una dieta Occidental es conocido, el efecto beneficioso de una dieta, no sólo rica en frutas y vegetales, sino en otros alimentos grasos como los pescados azules y aceites vegetales sobre una dieta baja en calorías es a menudo ignorado incluso en la comunidad científica. La identificación de los dos patrones Prudente y Mediterráneo en una misma muestra ha permitido confirmar la existencia de alimentos grasos beneficiosos para la prevención de este tipo de tumor en combinación con otros hábitos nutricionales saludables y confirman la incapacidad preventiva de una dieta baja en grasas. Por otro lado nuestros resultados muestran un mayor efecto nocivo de la dieta Occidental en las mujeres más jóvenes, señalándolas como población objetivo para la aplicación de políticas preventivas. En España, las mujeres más jóvenes presentan perfiles de estilo de vida menos saludables que las mujeres más maduras, incluyendo un claro distanciamiento de la dieta mediterránea tradicional. Finalmente, de acuerdo a nuestros resultados, una alta adherencia al patrón Mediterráneo es particularmente beneficiosa para la protección frente a los tumores de mama.

BUENA ALIMENTANCIÓN COMO PREVENCIÓN DEL CÁNCER

En esta presentación os muestro de manera muy amplia los consejos de alimentación para prevenir el cáncer y una guía de alimentos que previe...